
El Garraf tiene dos cascos antiguos que ponen a prueba cualquier mudanza: el de Sitges, en cuesta y lleno de callejones peatonales, y el de Vilanova, con calles estrechas junto al puerto y la Geltrú. En ellos, y en los muchos edificios sin ascensor de la comarca, el montamuebles o elevador es imprescindible. En MUDAGARRAF es una herramienta de cada día, y aquí te contamos cómo y cuándo lo usamos.
En un casco en cuesta y sin ascensor, el elevador manda.
Qué es y cómo funciona
Es una plataforma elevadora que se apoya en el camión y sube o baja los muebles por la fachada hasta la ventana o el balcón. Sustituye el acarreo a mano por escaleras estrechas o callejones peatonales, y permite mover piezas grandes que de otro modo no saldrían de la vivienda. En un casco donde el camión ni siquiera llega al portal, el elevador es lo que hace viable la mudanza.
El elevador saca el mueble por la fachada, hasta tu ventana.
El casco peatonal de Sitges
En el casco antiguo de Sitges, con sus callejones peatonales en cuesta alrededor de la iglesia, un armario o un sofá no bajan por las escaleras ni caben por las calles. El montamuebles los saca por el balcón directamente a la plataforma, sin dañar la vivienda ni el mueble. Lo combinamos con el permiso de vía para colocar el camión y el elevador en el punto accesible más cercano.
Donde el camión no entra, el elevador llega por la fachada.
Las calles estrechas de Vilanova
El casco de Vilanova y el barrio de la Geltrú tienen calles estrechas y edificios antiguos sin ascensor donde pasa lo mismo. Estudiamos por dónde entra el camión y montamos el elevador para las piezas que no bajan por la escalera. Es la forma de mudarse en el centro histórico sin bloquear la calle durante horas ni arriesgar el mobiliario en una bajada imposible.
En el centro histórico, el elevador evita bajadas imposibles.
Acorta la mudanza en vez de alargarla
Montar el elevador lleva un rato, pero ahorra mucho más: una pieza que a mano ocuparía a varias personas un buen rato por escaleras o callejones, por la fachada baja en un par de minutos. En un piso alto de casco antiguo, el montamuebles es lo que hace que la mudanza quepa en un solo día y no se convierta en una jornada agotadora.
Lejos de robar tiempo, el elevador es lo que salva la jornada.
Por dónde entra
El elevador accede por la ventana, el balcón o la terraza más despejada, así que a veces conviene vaciar esa estancia o quitar una hoja de ventana. Lo decidimos en la valoración: elegimos el hueco, preparamos el paso y nos aseguramos de que las piezas entren sin rozar. Tú no tienes que montar ni preparar nada; de eso nos encargamos el día de la mudanza.
Escogemos el balcón y preparamos el hueco; tú no tocas nada.
Seguridad ante todo
El montaje del elevador y el manejo de las piezas lo hace personal con oficio, y el mobiliario va sujeto y protegido en la plataforma durante todo el recorrido por la fachada. Es un procedimiento habitual y seguro, lejos de la imagen de riesgo que a veces se le atribuye. Y si el viento de mar aprieta, ajustamos por seguridad: en el Garraf conocemos bien cómo sopla en la costa.
Con viento de mar, ajustamos; la seguridad no se negocia.
El permiso para la plataforma
El elevador ocupa un trozo de calle o acera, así que suele necesitar permiso de ocupación de vía, igual que el camión. Lo tramitamos junto: reservamos sitio para ambos a la vez en el ayuntamiento del municipio, algo especialmente importante en los cascos peatonales de Sitges y Vilanova, para que quepan el día de la mudanza sin cortar el paso ni molestar a vecinos y comercios.
Un mismo trámite reserva sitio para el camión y la plataforma.
Todo previsto en el presupuesto
Si vives en un casco antiguo o en un edificio sin ascensor, dínoslo al pedir presupuesto y miramos la planta y el tamaño de los muebles contigo. Así calculamos si hace falta elevador y lo dejamos cerrado por escrito desde el inicio. En un casco en cuesta, el montamuebles no es un extra sorpresa: se prevé siempre de antemano y entra en el precio cerrado.
El elevador, previsto y cerrado antes, nunca sorprende en la factura.
Qué muebles piden elevador casi siempre
Los habituales son los armarios de tres o más cuerpos, los sofás grandes, las camas y canapés, los electrodomésticos voluminosos y las mesas de comedor. Son piezas que no giran por un rellano estrecho, ni caben en un ascensor pequeño, ni bajan por los callejones de un casco antiguo. En cuanto hay una de estas en un piso alto de Sitges o Vilanova sin ascensor, el montamuebles deja de ser opcional y pasa a ser lo que hace posible la mudanza.
Armarios grandes, sofás y neveras son los habituales del elevador.