Embalaje para tu mudanza en el Garraf: que nada se rompa

Embalaje para tu mudanza en el Garraf: que nada se rompa

El embalaje es lo que separa una mudanza en la que todo llega intacto de otra con sustos. No se trata solo de meter cosas en cajas: es proteger cada mueble y cada objeto para que aguante la carga, el trayecto por la costa o la autopista y la descarga. En MUDAGARRAF embalamos a diario, y aquí compartimos cómo lo hacemos y qué puedes preparar tú si te encargas de una parte de la mudanza.

Un buen embalaje es el seguro más barato contra los golpes.

Cajas del tamaño adecuado

La regla de oro: las cajas pequeñas para lo pesado —libros, vajilla, herramientas— y las grandes para lo voluminoso y ligero —ropa, cojines, mantas—. Así ninguna caja pesa de más ni se rompe por el fondo, y todas apilan bien y estables en el camión. Llénalas hasta arriba pero sin forzar la tapa, para que no se aplasten al apilar unas sobre otras durante el traslado.

Lo pesado, en cajas pequeñas; lo voluminoso y ligero, en las grandes.

Lo frágil, envuelto de uno en uno

Platos, copas, cuadros y electrónica se envuelven pieza a pieza con papel o burbuja, nunca sueltos. Los platos, mejor de canto que apilados. Rellena los huecos con papel para que nada baile durante el viaje. Marca esas cajas como frágiles para que viajen arriba y se descarguen con cuidado. En un trayecto por la costa o por el túnel, un hueco mal relleno es un plato roto casi seguro.

Envuelto pieza a pieza y sin huecos, la vajilla llega entera.

Mantas y film para los muebles

Los muebles se protegen con mantas de mudanza y film para que no se rocen, se rayen ni se abran puertas y cajones durante el transporte. Las esquinas y las patas, que son lo que más sufre, van reforzadas. Es el mismo material que usamos nosotros y el que marca la diferencia en un aparador o un cabecero cuando el camión toma las curvas del macizo del Garraf.

Con manta y film, cada mueble viaja como un bulto blindado.

Desmontar lo que gana en piezas

Armarios grandes, camas, estanterías y mesas viajan mejor desarmados: ocupan menos, pasan por puertas y escaleras y no fuerzan las uniones en las curvas. Guarda los tornillos de cada mueble en una bolsa pegada a la pieza. Nosotros desmontamos y volvemos a montar si lo contratas, y así ninguna unión se afloja por el camino ni te falta un herraje al llegar a la casa nueva.

Un mueble en piezas viaja seguro y pasa por cualquier puerta.

Etiquetar por estancia

Escribe en cada caja la estancia de destino y una pista de lo que lleva. Al descargar, cada caja va directa a su habitación y encontrar lo esencial la primera noche deja de ser una búsqueda del tesoro. Un rotulador y diez minutos al embalar ahorran una tarde entera al deshacer la mudanza, sobre todo si la casa nueva tiene varias plantas.

Con su estancia escrita, la caja encuentra sola su sitio.

La caja del primer día

Aparte, prepara una caja o maleta con lo imprescindible de las primeras horas: cargadores, aseo, una muda, medicinas, papel higiénico, algo de menaje. Cárgala la última y ábrela la primera. Es lo que evita rebuscar entre veinte cajas la noche de la mudanza, justo cuando llegas cansado del traslado y solo quieres descansar en tu casa nueva del Garraf.

Última en subir al camión, primera en abrirse: la caja del primer día.

Cuidado con la humedad de la costa

Si tu mudanza es en la costa o va a guardamuebles, conviene que los electrodomésticos y los textiles viajen limpios y secos, porque la humedad marina no perdona. Embala la ropa en cajas o fundas cerradas y evita guardar nada húmedo. Es un detalle propio del Garraf que marca la diferencia entre que tus cosas lleguen a punto o con olor a cerrado tras el traslado.

Junto al mar, embalar en seco evita sorpresas de humedad.

O nos encargamos nosotros

Si no quieres complicarte, embalamos nosotros todo o solo lo delicado, con nuestro material y nuestro método. Lo dejamos previsto en el presupuesto cerrado y así te ahorras la parte que más tiempo lleva de cualquier mudanza. Tú decides cuánto haces tú y cuánto dejas en nuestras manos, sin cabos sueltos el día del traslado ni cajas a medio cerrar cuando llega el camión.

Embalas tú, lo hacemos nosotros o a medias: tú decides.

Los electrodomésticos, un caso aparte

La nevera, la lavadora y el lavavajillas piden su preparación. Conviene vaciarlos y secarlos con antelación, y en la lavadora, fijar el tambor con los tornillos de transporte para que no se dañe en el trayecto. La nevera agradece unas horas en reposo antes de volver a enchufarla en la casa nueva. Nosotros los desconectamos, los protegemos y los movemos con cuidado, pero si preparas estos detalles, todo irá más rápido y llegarán listos para funcionar.

Vacía y seca la nevera, y fija el tambor de la lavadora antes del traslado.

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